Cuando un producto admite tamaños, sabores, puntos de cocción, guarniciones o agregados, una sola línea de descripción no alcanza. Si esas decisiones quedan para el chat, el cliente no sabe qué puede elegir, el total puede quedar incompleto y el equipo tiene que reconstruir el pedido antes de cocinar. Configurar variantes y extras en un menú digital no significa llenar la pantalla de selectores. Significa convertir las elecciones habituales en un recorrido breve, con nombres claros, límites y precios que coincidan con la operación real.
Empezá por separar producto, variante, opción y extra
Antes de cargar campos, definí qué representa cada nivel. El producto es lo que el cliente reconoce y busca, como una hamburguesa completa o una pizza muzzarella. Una variante cambia una característica principal y normalmente excluye a las demás: tamaño chico, mediano o grande. Una opción resuelve una elección necesaria de preparación, como el punto de cocción o una guarnición incluida. Un extra suma algo opcional y puede modificar el precio, como queso adicional o una salsa.
La diferencia importa porque cada tipo de elección necesita reglas distintas. Un tamaño suele ser obligatorio y único; una salsa puede permitir dos elecciones; un agregado es opcional y debe mostrar cuánto cuesta. Si todo se carga como extra, el cliente puede saltear decisiones esenciales. Si todo se convierte en variante, la carta se vuelve larga y difícil de mantener.
- Producto: la preparación principal que aparece en la carta.
- Variante: una versión excluyente que cambia tamaño, cantidad o base.
- Opción: una elección necesaria o incluida en el producto.
- Extra: un agregado opcional, generalmente con precio adicional.
Usá variantes solo cuando cambia la versión principal
Una variante funciona bien cuando el cliente debe elegir una sola versión antes de continuar. Es el caso de tamaños de pizza, cantidad de piezas de sushi, tipo de masa o presentación individual y familiar. El nombre de cada alternativa tiene que explicar la diferencia sin obligar a volver a la descripción.
Evitá crear variantes para cambios menores que no alteran el producto base. Si una hamburguesa puede sumar panceta, no hace falta duplicarla como “con panceta” y “sin panceta” si el agregado se puede resolver con un extra. Reservar las variantes para decisiones estructurales reduce productos repetidos y hace más fácil actualizar precios.
- Indicá la medida o cantidad: 8 porciones, 12 piezas o 500 ml.
- Mostrá el precio final o la diferencia de precio de cada versión.
- No mezcles tamaño, bebida y guarnición dentro del mismo nombre.
- Ordená las variantes desde la opción más simple a la más completa.
Convertí las decisiones obligatorias en grupos de opciones
Algunas elecciones no cambian qué producto es, pero la cocina las necesita para prepararlo. Para esos casos, creá un grupo con una pregunta concreta: “Elegí el punto”, “Elegí una guarnición” o “Elegí el sabor”. Marcá el grupo como obligatorio solo si el pedido no puede producirse sin esa respuesta.
También definí cuántas respuestas admite. Una guarnición incluida puede permitir una sola; una docena de empanadas puede requerir hasta doce gustos; una degustación puede tener un mínimo y un máximo. El límite debe coincidir con la promesa comercial para que el cliente no tenga que negociar por WhatsApp una combinación que el menú permitió armar.
- Escribí la pregunta como una acción fácil de entender.
- Aclarar si se elige una, varias o hasta una cantidad máxima.
- Usá “obligatorio” únicamente cuando cocina necesita esa decisión.
- Incluí una opción neutra, como “sin salsa”, cuando tenga sentido.
Cargá como extras los agregados que realmente suman
Un extra debería representar algo que se agrega al producto y que el negocio puede preparar de forma repetible. Queso adicional, una porción de papas, una salsa premium o una medida extra son buenos ejemplos. Cada extra necesita nombre, precio vigente y una cantidad máxima razonable.
No uses extras para ocultar componentes básicos que el cliente espera recibir. Si una hamburguesa se comunica con papas incluidas, no conviene obligar a agregarlas nuevamente. Tampoco cargues como extra un cambio que la cocina evalúa caso por caso: si no puede garantizarse, corresponde explicarlo o confirmarlo antes de aceptar.
- Mostrá el importe adicional antes de que el cliente lo seleccione.
- Limitá cantidades según porción, stock y capacidad de preparación.
- Agrupá extras relacionados en lugar de mezclarlos en una lista extensa.
- Ocultá los agregados agotados igual que harías con un producto.
Evitá que un combo se convierta en un formulario interminable
Los combos concentran varias decisiones y por eso necesitan una estructura especialmente breve. Separá lo que ya está incluido de lo que puede elegirse. Por ejemplo, un combo de hamburguesa puede tener un grupo para la bebida incluida, otro para el punto de cocción y un bloque final de extras opcionales. No repitas las mismas opciones en lugares distintos.
Si un combo admite demasiadas combinaciones, evaluá dividirlo en dos productos más claros. La flexibilidad deja de ayudar cuando el cliente debe abrir muchos grupos para entender el precio o cuando cocina recibe una combinación difícil de identificar. Un buen combo reduce decisiones, no las multiplica.
- Nombrá primero lo que el combo incluye sin costo adicional.
- Separá las mejoras con precio de las elecciones incluidas.
- Mantené el mismo orden de preguntas en combos similares.
- Probá que el resumen final muestre cada componente elegido.
Escribí nombres que también entienda cocina
La etiqueta que ve el cliente suele terminar en el mensaje de WhatsApp, la comanda o la pantalla de órdenes. Por eso debe servir en ambos lados. “Opción 1” o “Especial” no indican qué preparar; “Papas rústicas” o “Masa integral” sí. Evitá abreviaturas internas que una persona nueva no pueda interpretar.
Usá el mismo vocabulario en el menú, la caja y la cocina. Si el salón dice “papas clásicas” y la comanda las llama “guarnición A”, alguien tendrá que traducir el pedido en un momento de presión. Una nomenclatura consistente ahorra aclaraciones y facilita revisar errores.
Calculá el precio antes de publicar la elección
Cada selección que cambia el total debe estar reflejada antes del cierre. Revisá el costo y el margen de tamaños, mejoras y agregados, y comprobá que el precio mostrado coincida con lo que después se cobra por WhatsApp, transferencia o en el local. No dejes un extra “a consultar” dentro de un flujo que presenta un total como definitivo.
Prestá especial atención a cantidades. Si el cliente puede pedir dos porciones adicionales, verificá si el sistema multiplica correctamente el importe. En productos con variantes, confirmá si el extra cuesta lo mismo para todos los tamaños o si necesitás alternativas distintas. Una compra de prueba detecta estas diferencias antes de que se transformen en una corrección manual.
- Armá el producto sin agregados y anotá el total base.
- Probá cada variante y al menos dos cantidades de un extra.
- Compará el resumen del carrito con el mensaje que recibe el negocio.
- Corregí precios y límites en el menú, no después en el chat.
Diseñá el recorrido para una pantalla de celular
En un teléfono, diez grupos abiertos pueden ocultar el botón para continuar. Mostrá primero las decisiones obligatorias y dejá los extras opcionales después. Dentro de cada grupo, ordená las alternativas más habituales al comienzo y usá títulos breves. La descripción del producto puede explicar qué incluye, mientras que los selectores registran la elección.
No hace falta ofrecer todas las modificaciones posibles. Priorizá las que se piden con frecuencia, tienen una respuesta estándar y pueden prepararse sin conversación adicional. Las excepciones reales pueden quedar en un campo de observaciones con límites claros. Así evitás transformar el menú en una réplica de todas las preguntas que alguna vez recibió el negocio.
Probá el pedido completo y mejoralo con casos reales
Antes de compartir el menú, elegí productos simples y complejos desde un celular. Intentá continuar sin responder una opción obligatoria, seleccioná el máximo de agregados, cambiá una variante y eliminá el producto del carrito. Después enviá el pedido y verificá que cocina pueda reconstruir exactamente qué se eligió y cuánto corresponde cobrar.
Una vez publicado, revisá las conversaciones de forma periódica. Las preguntas repetidas pueden indicar una etiqueta confusa; los agregados escritos en observaciones pueden necesitar un extra con precio; una opción que nadie elige quizá sobra. En YaMenu podés organizar estas decisiones dentro del producto para que el cliente arme un pedido claro antes de abrir WhatsApp.
- Un producto con una variante obligatoria.
- Un combo con elección incluida y un extra pago.
- Un caso sin cambios para comprobar que siga siendo rápido.
- El mensaje final visto por atención, caja y cocina.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre una variante y un extra?
Una variante reemplaza la versión principal del producto, como elegir tamaño chico o grande. Un extra agrega algo opcional, como queso o una salsa adicional, y normalmente suma un importe.
¿Cuándo una opción debe ser obligatoria?
Cuando cocina no puede preparar correctamente el producto sin esa decisión, por ejemplo el punto de cocción o la guarnición incluida. No conviene hacer obligatorias elecciones que son meramente opcionales.
¿Conviene cargar todos los cambios posibles?
No. Priorizá cambios frecuentes, repetibles y con reglas claras. Demasiadas alternativas vuelven lento el pedido y pueden permitir combinaciones que el equipo no puede sostener.
¿Dónde se informan los pedidos especiales?
Las elecciones habituales deben ser opciones o extras. Usá observaciones para aclaraciones excepcionales y breves, y confirmá por separado cualquier cambio que afecte seguridad, disponibilidad o precio.
¿Cómo sé si las opciones están bien configuradas?
Hacé una compra de prueba desde el celular y comprobá límites, precios, carrito y mensaje final. El equipo debería entender la preparación completa sin volver a preguntarle al cliente.
Un menú más claro. Pedidos más ordenados.
Elegí cómo querés empezar: probá una demo, creá tu cuenta o hablá con el equipo de YaMenu.

